Resolver problemas de acceso
Recuperación y cambio de contraseña, cuenta inactiva, bloqueo, suscripción, versión y permisos.
Explorar el manual
La regla que hay detrás
Cuando Faacil no te deja entrar, casi nunca es una falla: es una decisión que ya se tomó antes y en otro sitio. A alguien se le olvidó concederte un módulo, tu contraseña quedó marcada para cambiar, un administrador cerró tu sesión, la versión que tienes se quedó vieja o la suscripción de la empresa venció.
Cada una de esas decisiones se anuncia distinto en pantalla. Esa señal es lo único que necesitas para saber a quién pedirle qué, y es la diferencia entre resolverlo en un minuto y perder la mañana llamando a la persona equivocada.
Qué resuelve esto y qué no
Este artículo cubre entrar: la contraseña, la sesión, la versión de la app y los avisos que reemplazan la pantalla completa. Lo que ves —o dejas de ver— una vez adentro se decide por módulo y por inmueble, y eso se explica en quién ve qué.
Dos límites que ahorran tiempo antes de empezar. Faacil no conoce ni recupera tu contraseña: solo puede enviar un enlace al correo con el que inicias sesión. También puedes cambiarla voluntariamente en Configuración → Mi contraseña, con la contraseña actual, o por enlace de recuperación y cuando el servidor exige el cambio.
La señal te dice cuál es el caso
| Lo que ves | Lo que pasó | Quién lo resuelve |
|---|---|---|
| «Ups…», «Lo sentimos…» o «Casi terminamos…» al pulsar INGRESAR | La credencial no se reconoció, o el servidor devolvió un aviso sobre tu cuenta. El texto del mensaje dice cuál de los dos. | Tú, o tu administrador si la cuenta está bloqueada. |
| Cambio de Contraseña y ninguna otra pantalla | Tu cuenta exige cambiar la contraseña antes de trabajar. | Tú. |
| Sin módulos habilitados en el inicio | Entraste bien, pero no te concedieron ningún módulo. | El administrador de tu empresa. |
| Abres un enlace y apareces en Inicio | Ese destino pide un módulo que no tienes. | El administrador de tu empresa. |
| Una tarjeta con el botón IR AL INICIO y la pestaña «Faacil: Página no encontrada» | La dirección no existe: un enlace viejo o mal copiado. | Tú. |
| Cerrando sesión… sin que lo pidieras | Un administrador cerró tu sesión a distancia. | Tú: vuelves a entrar. |
| Suscripción Inactiva al cambiar de pantalla | La suscripción de la empresa venció. | Quien paga la suscripción. |
| Actualización obligatoria | Tu versión quedó por debajo de la mínima permitida. | Tú. |
| ¡En Mantenimiento! o «Hemos tenido que deshabilitar Faacil por un momento» | Lo decidió Faacil, no tu empresa. | Faacil. |
No recuerdo la contraseña
En la pantalla de ingreso, ¿Olvidaste tu contraseña? abre un cuadro corto: «Recupera tu Contraseña · Ingresa el correo con el que inicias sesión.». Al enviarlo, Faacil confirma con Mensaje enviado y el enlace sale hacia ese correo.
El enlace abre la misma pantalla de cambio de contraseña, pero sin pedirte la actual: para eso sirve. Escribes la nueva dos veces, y si las dos no coinciden la app te lo dice antes de mandar nada. Cuando queda hecho aparece «¡Todo salió bien!» y vuelves al ingreso.
Me pide cambiar la contraseña y no me deja hacer nada más
No es un error: es el estado en que quedó tu cuenta. Mientras esté así, la app te encierra en la pantalla de cambio de contraseña: la única salida que te deja es cerrar sesión, y escribir otra dirección te devuelve ahí.
Tu administrador lo ve en Configuración → Usuarios y permisos, donde tu cuenta aparece como Cuenta inactiva: «No puede entrar hasta que cambie su contraseña. Se desbloquea sola en cuanto lo haga». Es decir: no hay a quién llamar, el cambio lo levanta.
Distinto es Cuenta bloqueada: ahí no se desbloquea con nada que hagas tú; solo el administrador te devuelve el acceso desde esa misma pantalla.
Entré, pero no veo ningún módulo
Si el inicio dice «Sin módulos habilitados · Contacta al administrador para obtener acceso a los módulos», la cuenta está bien y la sesión también: lo que falta es el reparto. Los módulos se conceden uno a uno en Configuración → Usuarios y permisos, que es una sección reservada al administrador de la empresa.
Lo mismo explica que abras un enlace que un compañero te pasó y termines en Inicio: el guard no te manda a un error, te devuelve al punto de partida. En el menú lateral tampoco lo verás, porque el menú solo lista lo concedido y una sección entera desaparece si se queda sin destinos.
Cuando te concedan lo que falta no tienes que volver a entrar: al recargar la app se vuelven a leer tus módulos y el menú se rehace solo.
Me sacó de la sesión sin avisar
Un administrador puede cerrar tu sesión a distancia desde la tabla de usuarios. La revocación cubre todos tus dispositivos y la app la aplica cuando uno de ellos hace su siguiente petición autenticada; entonces muestra el cierre y limpia la sesión. Esto no te bloquea: puedes volver a iniciar con tus credenciales.
Así que no es una expulsión: vuelves a entrar con tu mismo correo y tu misma contraseña. Suele usarse cuando alguien dejó la sesión abierta en un equipo prestado.
Lo que sí conviene saber: al cerrar sesión —remota o propia— se borra todo lo que Faacil guardó en ese equipo, incluido lo que tenías descargado para trabajar sin señal. Solo sobreviven dos cosas del aparato: el tema que elegiste y las guías que ya recorriste.
Me pide actualizar
Hay dos avisos distintos y no significan lo mismo.
| Aviso | Qué exige |
|---|---|
| Un ícono en la barra superior y el mensaje flotante Hay una versión nueva | Nada todavía. Puedes seguir trabajando; el ícono no se descarta y el mensaje vuelve a asomarse cada media hora hasta que actualices. |
| La pantalla Actualización obligatoria, que reemplaza la app entera | Actualizar. No hay enlace, historial ni dirección que la esquive. |
La pantalla obligatoria te muestra qué versión tienes y cuál se exige, para que puedas reportarlo si algo está mal configurado. Y el botón no dice lo mismo en todas partes, porque actualizar no es lo mismo en todas partes: en el navegador dice RECARGAR y la app se renueva sola —descarta la copia que el navegador tenía guardada antes de recargar—; en móvil y escritorio dice ACTUALIZAR y te lleva a la ficha de la tienda, que es quien la instala.
Mantenimiento, o la app deshabilitada
«¡En Mantenimiento!» y «Hemos tenido que deshabilitar Faacil por un momento» también reemplazan la app completa, y las decide Faacil, no tu empresa: no hay nada que un administrador pueda tocar para levantarlas. Ambas avisan que se vuelve al inicio automáticamente cuando el servicio regrese. Si además hay actualización obligatoria, esa manda primero: esperar un mantenimiento que ya terminó, con una versión vieja, no llevaría a ninguna parte.
Faltan inmuebles o botones
Estos dos no son problemas de acceso a la app, sino del reparto interno, y se reconocen a simple vista:
- Un inmueble no aparece en Inmuebles o Inventarios. Revisa filtros y alcance. Lo que no alcanzas se excluye de la consulta; no esperes filas difuminadas ni datos de otra asignación.
- La pantalla abre pero no deja crear, editar, anular ni enviar. Tu módulo quedó en «Solo ver». La interfaz retira las acciones de escritura. Revisa también el permiso específico de la tarea con el administrador; abrir el módulo no concede todas sus acciones.
Los dos se ajustan en el mismo sitio y por la misma persona: Configuración → Usuarios y permisos.
Antes de escalar: mira el pie del menú
Al fondo del menú lateral hay dos líneas que son un diagnóstico y casi nadie mira.
La primera dice Versión y el número que la app reconoce estar corriendo; si dice Versión no disponible, no pudo leerla, y entonces el control de versión no puede exigir nada. La segunda solo aparece cuando algo va mal: Configuración remota no disponible significa que la app está corriendo a ciegas —ni el mantenimiento ni el aviso de versión pueden actuar—. Con esas dos líneas, un reporte a soporte deja de ser «no me funciona».
Cuando el cambio no está en tus manos
Hay cosas que la app no deja hacer a nadie desde adentro, por diseño: cambiar directamente el número en el que va una serie, modificar la razón social o el NIT con los que nació la empresa y editar un registro ya emitido (su saldo se corrige con una nota de ajuste).
Para eso está Configuración → Solicitudes a Faacil, que abre el administrador de la empresa. Se escribe un título —hay ejemplos sugeridos, pero puedes poner el que necesites— y qué necesitas, con el detalle que tengas: documento, inmueble, fechas, valores. Entre más concreto, antes se resuelve.
Una vez enviada, la solicitud no se edita ni se cancela desde la app: se sigue por su estado en la misma tabla, y la respuesta llega al correo de la empresa.
| Estado | Qué significa |
|---|---|
| Pendiente | La recibimos y está en cola de revisión. |
| En proceso | La estamos resolviendo; te escribimos si falta algún dato. |
| Resuelta | Quedó aplicada. Compruébalo en la sección que corresponda. |
Eliminar tu cuenta o suprimir tus datos no se pide por aquí: escríbenos a datos@faacil.com, como indica la Política de Privacidad.
Si apenas estás empezando y lo que te falta es el recorrido completo, sigue por primeros pasos.
Para un error después de entrar, consulta conflictos y reintentos. Para registro, verificación y pago del servicio, sigue Cuenta y suscripción.
Alcance y requisitos
Revisa filtros, periodo, conjunto cargado, plataforma y permisos. Una cifra o un archivo exportado conserva esos límites.