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Permisos y alcance del equipo

¿Quién puede ver qué? El acceso se decide en tres capas —módulos, ver o editar, y alcance de inmuebles—, y las tres se reparten en el mismo sitio.

La regla que hay detrás

En Faacil el acceso no es un interruptor por persona. Se decide en tres capas independientes, y las tres tienen que estar bien para que alguien pueda trabajar:

  1. Qué módulos tiene. A qué partes de Faacil entra.
  2. Si en cada uno edita o solo mira. Entrar no es poder cambiar.
  3. Sobre qué inmuebles trabaja. El alcance recorta el material, no las pantallas.

Son independientes a propósito. Un asesor con el módulo de inventarios encendido pero sin alcance sobre un inmueble no puede inventariarlo: el módulo le abre la pantalla, el alcance decide qué hay dentro. Y al revés, alcanzar todos los inmuebles no sirve de nada si no tiene el módulo.

Las tres se reparten en un solo sitio —Configuración → Usuarios y permisos— y solo el administrador de la cuenta las reparte. Al resto la sección le abre, pero sin nada que tocar adentro.

Qué reparte esto y qué no

Esto reparte Faacil entre las personas de tu empresa. No decide nada de lo que ve tu cliente: eso lo define el documento, y se explica en la identidad de las partes.

Tampoco es un flujo de autorizaciones. Nadie aprueba lo que hizo otro: quien puede editar, edita, y lo que queda es el rastro, que se lee en la auditoría. Y que alguien no logre entrar es otra cosa: está en cuando no puedes entrar.

Los cuatro pasos del formulario

Dar de alta a una persona es siempre el mismo recorrido:

PasoQué se decide
IdentidadQuién es y con qué correo entra.
Acceso a módulosA qué partes de Faacil entra, y en cuáles puede cambiar cosas.
Inmuebles que puede verSobre qué inmuebles trabaja.
Estado y cargoSi puede entrar hoy y con qué cargo firma.

El correo es la credencial: cambiárselo a alguien le cambia el acceso. Y el cargo sale impreso bajo la firma en los documentos que esa persona genera.

Qué módulos ve una persona

El menú lateral y la grilla MÓDULOS HABILITADOS del inicio listan únicamente lo concedido; una sección entera del menú desaparece si se queda sin destinos. Sin nada asignado, el inicio dice «Sin módulos habilitados · Contacta al administrador para obtener acceso a los módulos».

Un enlace que le pase un compañero tampoco es un atajo: al abrirlo aparece en Inicio, no en un error, porque una pantalla de error se lee como una falla de la app.

Los módulos se conceden uno a uno, y los nuevos no llegan solos: cuando Faacil estrena uno hay que dárselo, incluso al administrador. El reparto es más fino de lo que parece: cada tipo de documento es su propio módulo —facturas, egresos, cuentas de cobro, recibos de caja y notas de ajuste se conceden por separado— y registrar un inmueble es un módulo aparte del listado de inmuebles.

Ver o editar: qué desaparece de la pantalla

Cada módulo lleva un control de tres posiciones, con atajos QUITAR TODO y VER Y EDITAR TODO para no ir uno por uno:

NivelQué significa
Sin accesoNo aparece en su menú.
Solo verEntra y consulta. No puede crear, editar, anular ni enviar.
Ver y editarEntra y trabaja: crea, edita, anula y envía.

«Solo ver» no es una advertencia: la app le esconde los botones y el servidor rechaza el cambio aunque se intente por otra vía. Esconderlos es cortesía; la barrera está en el servidor.

Lo que se cae en cada módulo:

Módulo en «Solo ver»Deja de ofrecerSigue disponible
Facturas, egresos, cuentas de cobro, recibos y notasCrear, la casilla de selección de la tabla —y con ella enviar e imprimir en lote—, copiar a otro cliente, generar el documento, enviar y reenviar, asociar contrato, generar mora y anular.Ver el documento, historial de envíos, notas de ajuste, filtros, totales y exportación.
ClientesGRUPOS y NUEVO CLIENTE. «Editar» pasa a llamarse «Ver detalle» y la ficha abre inerte.EXPORTAR y la consulta completa.
InmueblesNUEVA PROPIEDAD y activar o desactivar. «Editar» pasa a «Ver detalle».Descargar imágenes y la auditoría del inmueble.
InventariosIniciar y continuar los hitos, archivar, finalizar, registrar un ajuste, enviar al inquilino y al propietario, y cancelar.Vistas previas, evidencias e historial.
ContratosNUEVO CONTRATO y el ajuste por lote del canon; del menú de la fila, incremento, cambiar arrendatario, cambiar propietario, editar y terminar. Cobros recurrentes, co-arrendatarios y servicios públicos abren inertes.La ficha del contrato, su historial, la proyección y los intereses.
Comprobantes de pagoVerificar el comprobante que mandó el cliente.La bandeja completa, con la imagen y los filtros.
Cuadre de cajaAgregar y quitar ajustes, declarar el conteo, cerrar la caja y generar el acta.Consultar el arqueo y abrir un acta ya publicada.
ContabilidadASIENTO MANUAL, REVERSAR y la clasificación de conceptos: la bandeja se mira, no se resuelve.Libros, informes y exportaciones.
NotificacionesEnviar y recargar. En su lugar aparece «Solo consulta».El historial de envíos.

Hay módulos donde «Solo ver» no cambia nada, porque no hay nada que escribir: la Planilla financiera, la Línea de tiempo y el Resumen son de pura consulta.

Sobre qué inmuebles trabaja cada uno

Es la capa que casi nadie configura y la que más ordena una oficina con varios asesores. Tres opciones excluyentes:

AlcanceQué alcanza
Todos los inmueblesVe y opera cualquier inmueble de la empresa, y sus inventarios.
Solo los que él registreSolo opera los inmuebles que él mismo registre. Los demás ni siquiera le aparecen en el listado.
Los que él registre y los que le asignesA los inmuebles que él registre se suman los que elijas, buscándolos por código o por dirección y agregándolos uno a uno.

Quién registró un inmueble no se digita: lo sella el servidor con el usuario que lo creó. Por eso «solo los que él registre» crece solo, sin que nadie vuelva a este formulario.

Buscar tampoco es un atajo: la búsqueda solo alcanza lo propio. Un resultado sobre un inmueble ajeno delataría su dirección aunque la fila viniera vacía.

Dónde se cumple hoy: en el listado de inmuebles y al abrir cualquiera de ellos, en la Planilla financiera —tabla y totales—, en la tabla de inventarios y al subir el canon, uno a uno o por lote. No lo tomes como un filtro general sobre todo Faacil: el alcance recorta el material del inmueble, no la contabilidad de la empresa ni sus reportes de conjunto. Si alguien no debe ver una parte del negocio, quítale el módulo; recortarle los inmuebles no lo hace.

Lo que existe pero no se alcanza

El inventario se abre desde el inmueble, así que el alcance decide también qué inventarios opera cada quien. Su tabla es el único listado que hace lo contrario a esconder: los inmuebles fuera del alcance aparecen difuminados, marcados Sin acceso, con un candado en lugar de sus acciones que dice «No tienes acceso a este inmueble.».

Detrás del difuminado no hay nada que leer —ni dirección, ni cliente, ni estado del inventario— y abrirlos por enlace tampoco funciona. Se muestran para que un salto en la numeración no se lea como un inmueble desaparecido.

Registrar un acta de ajuste sobre un inventario finalizado es una acción de oficina: solo se ofrece en la versión web, con Inventarios en «Ver y editar». La opera el administrador de la cuenta.

Los permisos que se conceden aparte

Debajo de los módulos, el bloque PERMISOS ESPECIALES reúne acciones delicadas que se conceden aparte del acceso al módulo, una por una:

Lo que concedePor qué va aparte
Anular registrosAnular no se deshace y el documento queda anulado con rastro de quién lo hizo. Sin el permiso, ANULAR se ve en el menú pero queda deshabilitado, y el servidor lo rechaza igual.
Ver las tareas pendientesEse panel recorre el ciclo de facturación de toda la empresa: es una vista de conjunto, más amplia que poder facturar.
Administrar los maestros de la contabilidad y cerrar periodosPlan de cuentas, centros de costo, periodos y saldos de apertura: de ellos dependen todos los asientos ya emitidos.
Administrar el catálogo de conceptos facturablesConsultarlo lo puede hacer cualquiera que facture; escribirlo cambia las tarifas y la cuenta de todo lo que se cobre después.

Cada permiso aparece con su rótulo y su explicación; el catálogo lo publica el servidor, así que puede crecer sin que la app cambie.

Una sección que exige uno de estos permisos no se esconde: se abre igual, con su distintivo —en Contabilidad, «Solo con permiso de cierre»— y dentro explica quién lo concede.

Al administrador de la cuenta no se le recorta todo

En Mi perfil, cada quien ve un distintivo que dice Administrador o Usuario. Lo que el administrador tiene por serlo, y no se le puede quitar:

  • Siempre edita. No se le ofrece «Solo ver» en ningún módulo.
  • Alcanza todos los inmuebles y todos sus inventarios. A diferencia de los módulos, ese alcance no se le puede recortar.
  • Su cuenta está siempre activa: no se puede desactivar ni bloquear. Es la única que puede devolverle el acceso a las demás.
  • Los permisos especiales le aparecen encendidos e inertes, con el motivo escrito: «Es el administrador de la empresa: siempre lo tiene.»

Lo que sí se le reparte son los módulos: el menú se resuelve contra los que tenga asignados, así que un módulo nuevo tampoco le llega solo. Y la excepción de los permisos especiales es el que además abre una pantalla —el panel de tareas pendientes—, que se concede o se quita como a cualquiera.

En Configuración, casi todas las secciones son suyas. Las abiertas a todo el mundo son Mi perfil, Mi firma, Apariencia, Conceptos de facturación y Tarifas de impuestos; las demás se abren igual, con el distintivo Solo el administrador, y dentro dicen quién las administra. Y ninguna persona edita sus propios datos desde Mi perfil: el correo es la credencial, y quien los cambia es su administrador.

Quitarle el acceso a alguien hoy mismo

Son tres cosas distintas y se confunden a diario:

Qué hacesQué pasa
Cerrar su sesión a distanciaSe le cierra en todos sus dispositivos cuando cada uno vuelve a pedirle algo a Faacil. No lo bloquea: vuelve a entrar con sus credenciales. Es para la tablet que quedó abierta.
Dejar la cuenta inactivaNo puede entrar hasta que cambie su contraseña. Se desbloquea sola en cuanto lo haga.
Bloquear la cuentaNo puede entrar, y no se desbloquea con nada que él haga: solo el administrador le devuelve el acceso.

Bloquear no borra nada de lo que hizo: sus documentos siguen ahí, como todo en Faacil. Solo deja de poder entrar.

Y si no quieres sacarlo sino que deje de tocar algo, no bloquees la cuenta: déjale ese módulo en «Solo ver», o quítaselo.

Cambiar permisos sin pedirle que vuelva a entrar

Los cambios no exigen que cierre sesión: al recargar la app se vuelven a leer sus módulos y el menú se rehace solo. Si le revocaste un módulo mientras trabajaba, la siguiente navegación lo devuelve al inicio en vez de dejarlo en una pantalla que ya no le corresponde.

Lo que no se actualiza solo es la persona. Avísale qué le cambiaste: un botón que ayer estaba y hoy no termina siempre en una llamada a soporte.

Alcance de los permisos

Las tres capas se administran únicamente en Configuración → Usuarios y permisos, una sección reservada al administrador de la cuenta. Nadie más reparte módulos, niveles ni inmuebles, ni siquiera sobre sí mismo: Mi perfil no se edita, porque el correo es la credencial con la que se entra.

«Solo ver» esconde crear, editar, anular y enviar en las pantallas que consultan el permiso, y el servidor rechaza la escritura aunque se intente por otra vía. En los módulos de pura consulta —Planilla financiera, Línea de tiempo y Resumen— dejarlo en «Solo ver» no cambia nada, porque no hay nada que escribir.

El alcance por inmuebles se cumple en el listado de inmuebles y al abrir cualquiera de ellos, en la Planilla financiera, en la tabla de inventarios y al subir el canon, uno a uno o por lote. No es un filtro general sobre todo Faacil: no recorta la contabilidad de la empresa ni sus reportes de conjunto. Si alguien no debe ver una parte del negocio, hay que quitarle el módulo.

Al administrador de la cuenta no se le puede recortar ni la edición ni el alcance de inmuebles, y su cuenta no se puede desactivar ni bloquear. Lo que sí se le reparte son los módulos: uno nuevo no le llega solo. Y el permiso que además abre una pantalla —el panel de tareas pendientes— se le concede o se le quita como a cualquiera.

Cerrar la sesión de alguien a distancia no bloquea su cuenta: vuelve a entrar con sus credenciales. Para impedirle entrar hay que dejar la cuenta inactiva o bloquearla, y ninguna de las dos borra lo que esa persona hizo.

Los permisos especiales se conceden uno a uno y su catálogo lo publica el servidor, así que puede crecer. Cada uno aparece en pantalla con su rótulo y su explicación; aquí se describe lo que concede, no su nombre interno.

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