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Vencimientos y avisos automáticos

¿Faacil te avisa solo, o me toca acordarme? Lo que tiene fecha se avisa dentro de la pantalla donde se resuelve; lo demás hay que salir a mirarlo, y aquí está cuál es cada cosa.

La regla que hay detrás

Faacil avisa por su cuenta de algunos hechos que puede anticipar, y deja los demás como consultas de trabajo.

Una resolución que se agota, un incremento que empieza a regir, una suscripción que termina: el sistema conoce esos hechos antes que tú. Se anuncian dentro de la pantalla donde se resuelven —sobre la tabla, en la fila, junto al dato—, no en un buzón aparte que nadie abre.

Lo demás —lo que falta por facturar este mes, quién va a entrar en mora, qué contratos terminan en septiembre— se consulta en la pantalla que reúne ese trabajo. Aunque alguno tenga fecha, Faacil no genera por eso un aviso automático. Este artículo dice cuál es cuál.

Qué hace y qué no

Los avisos de este artículo aparecen fuera de la app, para las personas de tu equipo que registres; dentro de la pantalla donde está el asunto; o en la barra superior, cuando lo que cambió es la aplicación misma.

Lo que no hace:

  • No le avisa solo al inquilino. Ningún recordatorio de pago sale por su cuenta: se envía uno a uno desde notificaciones al cliente.
  • No manda un correo por cada cosa que vence. Fuera de la app solo salen los avisos automáticos habilitados; los vencimientos se ven al entrar a la sección.
  • No bloquea. Un aviso informa y se sigue trabajando. La única excepción es la actualización obligatoria.
  • No pone contadores en el menú. Ninguna entrada del menú lateral lleva insignia con un número.

Los avisos que le llegan a tu equipo

Se administran en Configuración → Avisos automáticos, y solo los administra el administrador de la cuenta. El subtítulo de la sección resume de qué van: a quién avisa Faacil, por qué canal y a qué hora.

Cada aviso es un escenario con sus propias reglas, y esas reglas las fija el servicio, no la empresa. Los escenarios disponibles son:

AvisoQué lo disparaCada cuántoPor dónde puede salir
Comprobantes de pago recibidosUn inquilino envía un comprobante de pago por WhatsApp.Sale apenas ocurreCorreo, WhatsApp, Mensaje de texto
Resumen diario de carteraEl estado de los arrendamientos del día: al día, por vencer y en mora, con los más atrasados de primero.Una vez al día, a la hora que definasCorreo

Cada bloque muestra sus reglas en la cabecera —la cadencia, los canales admitidos y cuántos destinatarios lleva de los que admite— y un ícono de información que lo dice sin rodeos: estas reglas las fija Faacil para este aviso y no se cambian desde aquí. Si tu empresa todavía no tiene ninguno habilitado, la sección lo dice también.

El resumen diario mira la cartera con el mismo criterio que el Centro de Pagos: un grupo de clientes marcado como No incluido no entra en la cuenta.

A quién le llega, y a qué hora

Se agrega uno por uno. Cada destinatario es un correo completo o un número con el indicativo del país, según el canal que admita el aviso; si solo admite uno, no hay nada que elegir.

En los avisos diarios la hora es del destinatario, no del aviso. Cada fila lo dice tal cual —Le llega por Correo todos los días a partir de las 08:00—, así que la contadora puede recibirlo a las seis y la gerencia a las nueve, del mismo aviso. Es «a partir de», no «a las»: el envío sale una vez al día en cuanto pasa esa hora, y si ese día falla, se reintenta sin perder el resumen.

Cada aviso tiene un tope de destinatarios. Al llegar al tope, el botón de agregar se apaga y aparece la razón: hay que quitar a alguien para poder sumar a otro.

Y sin destinatarios no hay envío. El bloque lo advierte: nadie recibe este aviso todavía, así que Faacil no lo está enviando.

Pausar a alguien sin quitarlo de la lista

Quien sale de vacaciones no tiene por qué salir de la lista. Cada fila lleva un interruptor con cuatro estados posibles:

EstadoQué significa
ActivoRecibe el aviso.
PausadoQueda guardado, pero Faacil no le envía nada.
Activo · sin guardarSe encendió en esta sesión y falta guardar.
Pausado · sin guardarSe pausó en esta sesión y falta guardar.

Los dos últimos existen porque pausar y activar se guardan en tanda, con la barra de guardado del pie. Agregar, editar y quitar un destinatario, en cambio, se aplican de inmediato. Un destinatario también puede nacer pausado: el formulario trae el interruptor Recibe el aviso y dejarlo apagado lo guarda sin enviarle nada.

Lo que se avisa dentro de la pantalla

Estos no salen a buscarte: aparecen al entrar a la sección que los resuelve.

Qué venceDónde avisaDesde cuándo
La resolución de numeraciónConfiguración → Resoluciones DIAN60 días antes: la resolución pasa de Vigente a Por vencer, y luego a Vencida.
El rango de numeraciónConfiguración → Resoluciones DIANCuando el consumo pasa el umbral que fija Faacil.
Un incremento del canonContratos, sobre la tabla y en la filaDesde que se programa, hasta el día en que rige.
La suscripción de la empresaPantalla de inicio30 días antes, como Suscripción por vencer; después, como Suscripción vencida.
La versión de FaacilBarra superior de cualquier pantallaEn cuanto hay una más nueva publicada.

Cuando la numeración se está agotando

Una resolución tiene dos formas de acabarse: por fecha y por números. La tarjeta de cada una muestra las dos —la vigencia y el consumo—, y el consumo es una cuenta simple:

Consumo = números ya usados ÷ números autorizados

Cuando ese consumo pasa el umbral, el aviso no se anda con rodeos: pide la resolución nueva antes de que se agote; cuando se acabe, la facturación se detiene. Y si ningún rango vigente ampara un tipo de documento, la sección lo dice arriba: esos documentos saldrán sin resolución.

Ese segundo aviso tiene un límite que conviene conocer: solo aparece para un tipo de documento que ya tenga al menos una resolución registrada. Si nunca has cargado ninguna para notas crédito, no hay nada de qué avisar. Cómo se registran va en numeración de documentos.

Los incrementos programados

Un incremento del canon se notifica meses antes de regir, así que hay un tramo largo en que ya está decidido pero todavía no se cobra. Faacil lo anuncia sin dar a entender que el canon ya cambió.

Sobre la tabla de contratos aparece un recuadro con cuántos hay y cuál es el más próximo, en lenguaje de calendario: entra en vigencia hoy, mañana, en 12 días, o con la fecha si falta más de un mes. Debajo, la frase que evita la llamada a soporte: el canon cambia el día de su vigencia, y hasta entonces se factura con el canon actual. El botón VER INCREMENTOS PROGRAMADOS los abre todos, cada uno con su CANCELAR PROGRAMACIÓN, y en la fila del contrato un chip marca el inmueble con el día y el mes en que le toca.

El servidor los aplica solo, cada hora, no una vez al día: si una pasada falla, la siguiente lo recupera y nadie paga un canon viejo el resto del día.

Cuando uno no se pudo aplicar, el recuadro cambia de tono y pasa a incrementos sin aplicar, en rojo. Ocurre en un caso concreto —el canon del inmueble terminó siendo mayor al notificado, porque alguien lo cambió a mano después—, y ahí el sistema se detiene a propósito: aplicarlo bajaría el canon, y esa decisión es de una persona.

Los contratos que terminan

Aquí no hay aviso, y es deliberado: un contrato que llega a su fecha de fin no es un problema, es el curso normal de las cosas. Lo que hay es dónde mirarlo.

En Contratos, el desplegable Mes fin vigencia filtra por el mes en que termina la vigencia —enero a diciembre, sin importar el año—, y el chip Sin vigencia marca los que ya pasaron su fecha de fin sin haberse terminado formalmente.

Qué pasa el día del vencimiento lo decide un ajuste de la empresa, en Configuración → Reglas de contratos: Renovar los contratos automáticamente. Nace apagado, y con él apagado el contrato queda sin vigencia el día que vence y no se factura más hasta que lo renueves a mano. Encendido, el contrato continúa un año más en vez de caducar. No toca los contratos cuya prórroga ya viene decidida por un incremento programado: esa fecha la fijó el operador al notificarlo.

El panel del ciclo se abre a propósito

Tareas pendientes reúne lo que le falta al ciclo de facturación de toda la empresa: la factura del canon que no se ha emitido, la comisión que falta facturarle al propietario, el recaudo sin recibo, el giro sin egreso y la mora que ya se puede cobrar.

Es lo más parecido a una bandeja de pendientes que tiene Faacil, y aun así no lleva contador ni insignia en el menú: ese resumen es la consulta más cara del módulo, y un número lo dispararía en cada pantalla, para todos, todo el tiempo. Se entra cuando se va a trabajar en él.

Tampoco se concede solo: tiene permiso propio, aparte del de facturas, porque recorre el ciclo de toda la empresa y eso es más de lo que implica poder facturar. Ni el administrador de la cuenta lo tiene por defecto: se asigna en Configuración → Usuarios y permisos, como todo lo demás en quién ve qué.

Cuando hay una versión nueva

Se avisa en dos capas: un ícono en la barra superior que no se puede descartar y desaparece solo al actualizar, y un aviso flotante —Hay una versión nueva— que se cierra con su botón y vuelve a asomarse cada 30 minutos mientras sigas atrasado.

Actualizar no es lo mismo en todas partes: en el navegador el botón dice RECARGAR y trae la versión nueva de verdad, limpiando la caché que devolvería la vieja; en móvil y escritorio dice ACTUALIZAR y abre la ficha de la tienda, que es quien la instala.

Si la versión que corre quedó por debajo del mínimo exigido, esto deja de ser un aviso: la app se reemplaza por Actualización obligatoria y no hay enlace ni historial que la esquive. Es lo único de este artículo que bloquea.

Alcance de los avisos

Qué avisos automáticos existen, cada cuánto salen y por qué canales pueden salir lo define el servicio, no la empresa: desde Faacil solo eliges a quién le llegan y, en los diarios, a qué hora la de cada destinatario. Si tu empresa todavía no tiene ninguno habilitado, la sección lo dice y no hay nada que configurar.

Configurarlos es exclusivo del administrador de la cuenta, en Configuración → Avisos automáticos, y el servidor rechaza el cambio de cualquier otro usuario. Cada aviso tiene además un tope de destinatarios: al alcanzarlo hay que quitar a uno para poder agregar a otro, y un aviso sin destinatarios activos no se envía.

Los avisos de vencimiento —la resolución, el rango de numeración, el incremento programado y la suscripción— se ven dentro de la sección que los resuelve, no en el menú ni por correo. Informan, no bloquean: lo único que reemplaza la app entera es la actualización obligatoria por versión mínima.

El panel de Tareas pendientes no lleva contador ni insignia en el menú: se abre a propósito. Y se concede con un permiso propio, aparte del de facturas, que ni el administrador de la cuenta tiene por defecto.

Faacil no le avisa por su cuenta al inquilino de una factura por vencer: ese mensaje se envía uno a uno desde el módulo de notificaciones. Y la renovación automática de contratos nace apagada: sin encenderla, el contrato queda sin vigencia el día que vence y no se factura más hasta renovarlo a mano.

El aviso de que no hay ninguna resolución vigente para un tipo de documento solo aparece si ya registraste al menos una de ese tipo: con cero resoluciones registradas no sale ningún aviso. Y el filtro de contratos por mes de fin de vigencia filtra por el mes, sin importar el año.

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