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Guías dentro de la aplicación

Cómo recorrer las explicaciones de producto, sus accesos y la marca de guía vista en el dispositivo.

Explorar el manual

La regla que hay detrás

Una guía explica lo que ya tienes. No abre puertas, no concede permisos y no habilita módulos: si un paso te lleva a una pantalla, es porque esa pantalla ya es tuya.

Por eso la guía no se arma igual para todos. Antes de mostrártela, Faacil le quita los pasos que enseñan un módulo que no tienes concedido. No es cortesía: un botón que te manda a una pantalla que el sistema te va a rebotar te deja en el inicio sin explicación, y peor que no explicar es explicar mal.

Qué es y qué no es

Es contenido narrado: un módulo explicado en el orden en que se usa, dentro de la aplicación y no en un manual aparte. Cada guía se lee en su propia pantalla, un paso a la vez, y el paso que enseña una pantalla concreta ofrece el botón que te lleva allí.

Lo que no es: un recorrido con flechas, globos o recortes encima de la interfaz. Nada se resalta ni se señala. No hay un asistente que te intercepte al entrar ni una ventana que te obligue a leer antes de trabajar.

Tampoco es el manual. Lo que no cabe en una guía vive en la documentación del producto —esto que estás leyendo—, y la propia guía te ofrece salir hacia allá.

Dónde se abre

Guías es una entrada fija del pie del menú lateral, junto a Configuración y Cerrar sesión. No es una tarjeta del inicio ni un módulo del menú, porque no se concede: la ve cualquier usuario con sesión, sin importar qué tenga asignado.

Adentro hay dos bloques. GUÍAS DEL PRODUCTO lista las guías que alcanzas, cada una con su propósito y con un distintivo que dice Vista o Sin ver. DOCUMENTACIÓN es una sola entrada, marcada Sitio web, que sale de la aplicación a tu navegador.

Las guías que existen hoy

GuíaPara qué sirve
ContabilidadEntender qué hace el módulo con tus documentos y en qué orden ponerlo en marcha, sin saber contabilidad.
Notas de ajusteCorregir una factura o una cuenta de cobro ya emitida sin anularla y rehacerla.

Son las dos, y no hay más. El criterio es deliberado: se explican los módulos cuyo nombre es del oficio del contador y no del de quien administra arrendamientos. Inmuebles, contratos, clientes o inventarios no llevan guía, porque una guía para explicar que en «Inmuebles» están los inmuebles es ruido.

La de Contabilidad va en seis pasos, y el orden es el de la puesta en marcha: qué cambia en tu día a día, por qué los ingresos parecen bajos, lo que el sistema no adivina, pasar lo que ya emitiste a los libros, cuadrar antes de activar y, de último, activar el módulo. La de Notas de ajuste va en cinco: por qué existe la nota, crédito rebaja y débito aumenta, qué documento corrige, qué le pasa a la factura y cómo sale numerada e impresa.

Cómo se recorre

Arriba va el indicador de avance: un círculo numerado por paso y un visto en los que ya dejaste atrás. Es tocable: puedes saltar a cualquiera, adelante o atrás, sin orden obligado. Al posar el puntero encima —o mantenerlo pulsado en el móvil— cada círculo muestra el título y el resumen del paso, así que sirve también de índice.

Debajo va el paso: su título y su explicación, en párrafos cortos. Y al pie, los controles.

ControlQué hace
ANTERIORVuelve al paso previo. Aparece a partir del segundo.
IR ALLÍAbre la pantalla que el paso explica. Solo lo llevan los pasos que enseñan una pantalla.
SIGUIENTEAvanza.
TERMINARReemplaza a SIGUIENTE en el último paso: marca la guía como vista y devuelve al catálogo.
ABRIR LA DOCUMENTACIÓNSale al manual del producto. Se ofrece en el último paso y cuando no tienes ninguna guía.

La cabecera trae la vuelta al catálogo, disponible en cualquier momento. Salir a mitad no marca nada, y al volver a abrirla la guía arranca en el primer paso: lo que se recuerda es si la terminaste, no dónde ibas.

La guía se recorta a lo que alcanzas

Aquí está el comportamiento que conviene conocer antes de que sorprenda: dos personas pueden ver la misma guía con distinta cantidad de pasos.

El recorte tiene dos niveles.

  • Sin el módulo, los pasos que llevan a él desaparecen. De la guía de Contabilidad, a quien no tiene el módulo le queda solo el primer paso, el que explica qué cambia en su día a día y no lleva a ninguna pantalla.
  • Con el módulo en solo ver, caen además los pasos que enseñan a hacer algo. En Contabilidad quedan tres de seis. En Notas de ajuste quedan cuatro de cinco, pero uno enseña la pantalla de Facturas: si tampoco tienes ese módulo, quedan tres. Un paso que enseña una acción que la pantalla no te va a ofrecer se queda sin objeto.

Al administrador de la cuenta no se le recorta nada por este segundo motivo.

Si una guía se queda sin ningún paso, no aparece en el catálogo. Y si llegas a una que no alcanzas, Faacil lo dice —«Esta guía no está disponible»— y te devuelve al catálogo; nunca un error. Si te revocan un módulo con la guía abierta, se rearma sola sin esos pasos.

Qué concede cada permiso y quién los administra: Quién ve qué.

La misma explicación, en dos sitios

La guía no es el único lugar donde Faacil explica un módulo. Cada ítem del menú lateral trae su explicación, y la tarjeta de ese módulo en la pantalla de inicio muestra la primera frase de esa misma explicación.

Es el mismo texto, escrito una sola vez. Dos descripciones redactadas por separado acaban diciendo dos cosas distintas del mismo módulo, y el usuario no tiene cómo saber cuál es la buena.

La guía tiene voz propia: dice qué queda resuelto al recorrerla, que no es lo mismo que explicar qué hace la pantalla.

Dónde queda lo que llevas leído

La marca Vista se guarda en el aparato, no en tu usuario ni en la empresa. Es una ayuda de la interfaz, no un dato del negocio, y no viaja al servidor.

Eso tiene dos consecuencias, y las dos importan:

  • Sobrevive al cierre de sesión. El cierre borra todo lo que la aplicación guardó en el equipo —en un computador compartido no puede quedar rastro de quien trabajó—, pero el tema que elegiste y las guías que ya viste se rescatan antes del borrado y se devuelven después.
  • No distingue quién usa el computador. En un equipo compartido, el siguiente que entre verá como vistas las guías que viste tú. Y tú, desde otro navegador u otro equipo, las verás otra vez como Sin ver.

No hay forma de desmarcar una guía. Volver a recorrerla, en cambio, siempre se puede: la tarjeta se abre igual esté marcada o no.

Sin conexión y sin servidor

Las guías viajan dentro de la aplicación. No las sirve el servidor, no dependen de tu empresa y no se pueden encender ni apagar por cuenta, por plan ni por usuario.

Se abren y se leen igual sin señal, como el resto de lo que funciona sin conexión. La contrapartida es que una guía nueva —o una frase corregida— llega con una versión nueva de la aplicación, no de un día para otro. La documentación del sitio web sí se actualiza aparte, y es a donde apunta la guía cuando lo que buscas es el detalle.

Recorrer una guía paso a paso

  1. Inicia sesión y abre Guías en el pie del menú.
  2. Elige una tarjeta disponible. Si buscas un módulo sin guía narrada, abre Documentación y usa el buscador del manual.
  3. Lee el paso y avanza con Siguiente o pulsa un punto del indicador para saltar.
  4. Usa Ir allí cuando quieras abrir la pantalla explicada; los permisos de esa pantalla siguen vigentes.
  5. Regresa al catálogo cuando termines, o pulsa Terminar en el último paso para dejar la marca Vista.

Si cambias de equipo, vuelves a ver la guía como Sin ver. Si desaparece un paso, revisa tus permisos con el administrador; la guía se adapta a lo que puedes consultar y editar.

Alcance y requisitos

Las opciones visibles dependen del usuario, sus permisos y la disponibilidad de la cuenta. Revisa los requisitos indicados en cada recorrido.

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